CASTELSERAS Y EL PADRE PULIDO
La vinculación del Padre Pulido con Castelserás es más que notoria por la existencia de una calle consagrada en su nombre y por el recuerdo que de padres a hijos se ha ido transmitiendo de generación en generación.
Para comprender esa estrecha relación que se establece entre el Padre Pulido y Castelserás y como consecuencia con los Padres Camilos hasta nuestros días es necesario conocer y trasladarse a la situación en la que se encontraba Castelserás en la segunda mitad del siglo XVIII.
Si nos acercamos a los datos de la población más fiables referidos a la mitad del siglo XVIII, con base a los libros parroquiales, el número de comulgantes se aproximaba al millar, el número de nacimientos la cincuentena; es de destacar la alta tasa de mortalidad infantil, en el año 1747 , 16 niños, en el 1748 20 niños,, en el año 1750 fallecen 58 niños y en 1751, 21 niños.
El número de casas o fuegos era aproximadamente 330, que se relacionaban con las siguientes calles: Plaza de la Iglesia, Escaleretas, Portal Alto, La Plaza, Solano, Calle Baja y Barranco, Calleta y Calzadas.
Los vecinos se dividían en varias clases sociales, aparte del clero, los propietarios, los labradores, los jornaleros, los sirvientes de la localidad y artesanos; la población era un pequeño microcosmos que satisfacía prácticamente todas las necesidades.
La agricultura era la principal fuente de ingresos y dentro de ella el olivar, el cereal, la vid y los productos de huerta.
El Padre Lucas Fernández Pulido, natural del pueblo de Bienservida, provincia de Albacete, hace causa común con los intereses de Castelserás y se convierte en su más acérrimo defensor, que en la mayor parte de sus cartas dirigidas al Ayuntamiento firma como ” Apoderado, capellán y fiel servidor del pobre Pueblo de Castelserás”.
Dos fueron los asuntos en los que intervino de manera decisiva el Padre Pulido: la construcción del segundo horno de la localidad , el que en la actualidad es propiedad de los hermanos Lop Moliner y un asunto de mayor entidad que consumía todas las energías de Castelserás, la ejecución del Privilegio de Villazgo y su consiguiente separación de Alcañiz.
Breve, pero necesaria es precisa una introducción a la situación del Bajo Aragón, existía un núcleo de población mayor, Alcañiz, donde se asentaba la Encomienda Mayor, con su Comendador y pequeños núcleos de población que dependían de esta Villa alcañizana, tales como: Valdealgorfa, Torrecilla de Alcañiz , La Codoñera , Valjunquera y otros más denominados Barrios.
Castelserás gozaba de cierta independencia al ser lugar libre, administración independiente y jurados propios, siendo sede de una pequeña Encomienda, testigo fiel es la existencia del Palacio de la Encomienda, que pasa por ser uno de los edificios más antiguos de la localidad.
Sin embargo Castelserás el 2 de Octubre del año 1402, suscribe una Escritura de Unión con Alcañiz y desaparece como tal entidad, convirtiéndose en Barrio o Carrera de Alcañiz, Unión que se verificó con toda solemnidad delante del Fosar, cementerio, de la primitiva Iglesia de Santa María.
Castelserás estuvo representado por Domingo Segura y Miguel Pérez, Jurados. La orden de Calatrava por Frey Belenguer de Villagrasa, Comendador de Monroyo, en representación del Maestre de la Orden. La Villa de Alcañiz por D. Antón Castellón Justicia de la Villa.
Castelserás no podía hacer frente a las deudas de particulares e impuestos que tenía con la hacienda pública , que arrastraba desde la Guerra de los dos Pedros el de Castilla y Aragón, además de las causas climáticas: ” así de piedras, de nieblas y de sequeras”.
Con estas palabras de entonces justifican, la Unión con la Villa de Alcañiz: : Castelserás el dicho Lugar , ha llegado a tanta desolación, y mengua de gentes, que los que hoy somos, ya no podemos abundar, soportar, ni hacer frente para pagar”.
Digamos ,que se une con Alcañiz y aporta como dote su término municipal, que era más extenso que el actual, ya que mientras duró tal Unión se creó un pueblo nuevo Torrevelilla, dentro del término o diezmario de Castelserás.
Alcañiz se compromete a pagar todas las deudas , Censos de Castelserás y destinar la mitad de la Primicia al cuidado del templo parroquial.
El Comendador de Monroyo como representante de la Orden de Calatrava acepta la Unión de Castelserás con Alcañiz con las siguientes condiciones: – 700 sueldos de impuestos que siempre se cobraban el día de Santa María de Agosto, 500 florines de oro por la aceptación : los diezmos y primicias, los hornos y el derecho de hornaje , la Torre y heredad de Alberich .
De dicha escritura de Unión se hicieron cinco pergaminos, ejerció de notario Jaime Ponz de la Villa de Alcañiz.
Dicha Unión con Alcañiz no estuvo exenta de conflictos, desde su inicio, pero es a finales del siglo XVII cuando los problemas se agudizan por el roce de las dos administraciones, la central que era Alcañiz y una delegada que funcionaba en Castelserás.
Es el Rey Carlos II conocido como el Hechizado, último de la Casa de Austria, el que haciéndose eco de las múltiples quejas de los habitantes de Castelserás y de generosos doblones inclinó la balanza a favor de Castelserás, para evitar las disputas entre los dos pueblos.
El Justicia de Alcañiz tenía un alcaide que le representaba y podía prender y ejercer autoridad como los había en los demás Barrios de Alcañiz.
Lógicamente la Justicia tenía que oír a las partes, con argumentos a favor y en contra tanto del mantenimiento de la situación actual, como una sola entidad, como de la desmembración y vuelta a la situación antes de la Unión.
Los argumentos de Castelserás se basaban más en el sentido de no ser considerados como se merecían, de ser considerados más como súbditos que como verdaderos vecinos de Alcañiz, en una palabra añoraban la libertad de sentirse independientes; Alcañiz oponía que durante el periodo de Unión Castelserás había prosperado en riqueza y vecinos, aumentando su población, gozando de los términos dilatadas que tenía Alcañiz, aseveración que no era del todo falsa, temíanse , como así sucedió que si Castelserás se separaba de Alcañiz, surgirían las disputas por la posesión de las Aguas y el disfrute de los pastos y las leñas.
Pero volvamos a nuestro Padre Pulido, ministro de los enfermos Agonizantes, que a veces estaba en su convento de Madrid o en el de Zaragoza, denominados por ellos Casa con más propiedad. Dicha Orden religiosa había sido fundada por Camilo de Lelis el 15 de Agosto de 1582, con el apelativo de ministros de los enfermos.
¿ Qué relación existía entre un pueblo, representado por su Ayuntamiento, elegido anualmente, y una Orden religiosa que se ocupaba de los más necesitados y enfermos?
En aquella época los pueblos se veían inmersos en muchos problemas, sobre todo por los impuestos y cargas , los repartimientos de las bulas, de la sal; para hacer frente a todos los litigios nombraban a Apoderados y Procuradores que defendiesen sus intereses ante la Real Audiencia de Aragón.
Ya en el año 1744 el Padre Pulido, residente en Madrid, figura como Apoderado que velaba por los intereses de Castelserás.
Cuyo Ayuntamiento estaba formado Andrés Goni, como Alcalde, Joseph Obered, Francisco Mateo y Antonio Lop como Regidores Y Pedro Obered como Síndico Procurador General, que ahora denominaríamos como Tesorero.
Como ya he dicho anteriormente el primer asunto en el que interviene decisivamente el Padre Pulido es el de la construcción de un horno nuevo.
Los hornos eran propiedad de la Orden de Calatrava y Castelserás formaba parte de la Encomienda de Molinos, y Lagunarrota, pequeña Encomienda conformada por tres localidades.
El Comendador era D. José Grimau y Corberá, Caballero de Calatrava y Comendador de dicha Encomienda, su representante o Apoderado en Castelserás era un sacerdote D. Pedro Royo, presbítero y racionero de la Mensa del Santo Templo del Salvador de Zaragoza, La Seo, pero residente en Castelserás.
La construcción del nuevo horno no era del agrado del dicho Racionero Pedro Royo, que se opone con varios argumentos, dudando de su rentabilidad y de que su construcción se había iniciado sin contar con su permiso.
Creía que con el horno existente en la Plaza de España, casa esquinera de los Ferragut, era suficiente para la localidad.
El 3 de Abril de 1745 el Padre Pulido se dirige por carta al Ayuntamiento y solicita un Poder General para todos los Pleitos y poder intervenir ante el Consejo de las Ordenes Militares para agilizar el proceso de construcción del horno nuevo.
Son muchas las expresiones que definen al Padre Pulido en su deseo de llevar a buen fin los deseos de Castelserás, valgan como muestras estas:
“Ustedes vayan cortando la leña para encenderle, que yo desde aquí les remitiré yo la lumbre”.
” Aun no he concluido las diligencias de recoger los autos para remitirlos con que es menester , tenerme lástima y compadecerme que aseguro tengo la cabeza como una devanadera”.
A pesar de la petición del Apoderado del Comendador, el Consejo de Ordenes resolvió que si el Comendador no construía el Horno, podría construirlo el propio Lugar y que los gastos de la construcción los pague el Comendador.
Pese a los consejos del Padre Pulido y atemorizados por las palabras del Apoderado del Comendador se paralizan las obras del Horno, no obstante el Padre Pulido les anima a proseguir con dicha obra con fecha de4 de Enero de 1746.
” Rueguen a Dios por el Padre Lucas, que éste procurará sacarlos de todos sus cuidados”.
” No desviarse un punto de lo que les indico y trabajar todos como unos descosidos en esa fábrica, de modo que cuando esa turba, quiera impedir y turbar la fábrica, ya esté concluida”.
” La Audiencia no se meterá en este negocio y el Alcalde Mayor de Alcañiz se guardará muy bien de meterse”.
Solicita además que haya dos Secretarios que lleven cuenta y razón de cualquier cosa que suceda en dicha construcción.
Con fecha 17 de Octubre de 1746 el Padre Pulido comunica que se ha trasladado a Madrid, desde donde velará con mayor ahinco por ” este mi pobre Pueblo atribulado”, muestra su preocupación por la desconfianza que algunos individuos de Castelserás tienen respecto de él, haciendo la siguiente afirmación:” aquello he de faltar a mi Pueblo de Castelserás, tan querido y amado de mí, es querer negar un artículo de fe, porque cuasi como de fe ha de creerse que yo he se der siempre de Castelserás”.
Conseguido el propósito de construcción del nuevo horno, peso a los obstáculos que ha puesto Jaime Royo, hermano del Apoderado del Comendador.
El 20 de Marzo de 1748 son arrendados los dos hornos de cocer pan por espacio de dos años a Joseph Aguilar y Francisco Alcober, con la obligación de cocer pan para todos los vecinos y moradores del pueblo sin dar lugar a queja, pagando por dicho arriendo 40 libras anuales.
Posteriormente el aleñar el horno lo arriendan a Joseph Avinaja y Tomás Vicente y las palas para cocer el pan a Juan Ceperuelo y Bernardo Cortes.
Arrendamientos que aprueban los señores de Ayuntamiento formado por Antonio Calvo, como alcalde, D. Francisco Añón, Pedro Obered , Andrés Goni, Pedro Sodric, Regidores y Joseph Cortés como Síndico Procurador.
Resuelto el problema del horno quedaba por resolver el Privilegio de erección en Villa que llevaba atascado más de 60 años.
El Padre Pulido agradece las 4 arrobas de aceite que le manda el Ayuntamiento de Castelserás para el socorro de su pobre y miserable Casa, las escurrideras del Molino de Aceite de la Villa siempre se remitían a Zaragoza a los Padres Agonizantes.
Advierte que el asunto del Privilegio de erección en Villa requiere más que habilidad, tiento y ánimo, palabras suyas son : ” este negocio más quiere maña que fuerza”.
Hace mención a los dos doblones de oro que les dieron a los criados del Señor Regente y Secretario de la Audiencia: “que lo han merecido por diligencias exquisitas que han practicado y que a la verdad lo han merecido y aun merecerían más, pero bueno está lo hecho”.
La labor del Padre Pulido siendo el Prefecto de la Casa de los Agonizantes de Zaragoza corría pareja a su labor de defensa de Castelserás, en una carta del 1 de Mayo de 1748 desde Zaragoza, alega que es breve en su contenido porque tiene que atender a un enfermo.
En el mes de Octubre se traslada a Madrid y comunica a los Señores del Ayuntamiento que el próximo año 1749 puede que se vote el Pleito, reiterando el principio de : ” A Dios llamando y con el mazo dando”.
La correspondencia con el Padre Pulido se hace más escasa hasta el 12 de Abril de 1749 en la que anuncia que ya hay señalamiento para el Pleito.
Será Juan de Roger , Procurador de Castelserás el que remita un despacho del Real Consejo de Castilla solicitando a la Real Audiencia de Aragón un informe sobre las pretensiones de Castelserás con fecha 14 de Febrero de 1750.
Finalmente el 23 de Marzo de 1750 el Padre Pulido y Joseph Abad, otro Padre Camilo, comunican al Ayuntamiento, que en el primer acuerdo del mes de Abril se votará nuestro Pleito, solicitando que : ” en vista de esta y sin dilación venga el Señor Juan Catalán , regidor preeminente o el Síndico Procurador General, para prevenir lo conveniente y que luego pueda volverse a su casa.
El Ayuntamiento ese año lo formaban los siguientes señores: Bruno Montañés, alcalde, Juan Catalán,, Pedro Juan Mateo, Pedro Sodric, Francisco Villar y Martín Lop como Síndico.
El Padre Lucas Pulido no podía estar ajeno a su condición de sacerdote y solicita que San Antonio ilumine a los jueces para que dicten lo mejor y más acertado y conveniente para ese pueblo.
Y que el mismo expondrá en su Iglesia : ” El Venerable Sacramento, con San Antonio y San Camilo en el altar como protectores y cantará una Misa por nuestro feliz éxito, y supongo que Ustedes mandarán hacer lo mismo”.
Deseos que remite por carta al Ayuntamiento el 24 de Marzo de 1750, firmada también por el Padre Joseph Abad.
El 6 de Abril de 1750 la Real Audiencia de Aragón falló a favor de Castelserás y una relación de vecinos , casi en su totalidad ,prometen aportar una cierta cantidad de aceite por molada para subvenir los gastos del Privilegio de erección en Villa de Castelserás.
No obstantes dichas posibles aportaciones no eran suficientes, dado que los beneficio del Molino de Aceite de la Villa, casi única fuente de ingresos de la localidad, están aprehensos, es decir hipotecados a instancias del Convento de las Religiosas de Monte Santo de Villarluengo.
Conseguido el Privilegio, había que pagar los gastos y su puesta en ejecución, pero el Pueblo se encontraba exánime, sin dinero y es el Padre Lucas Pulido el que hace frente a dicha contingencia con estas palabras.
“Salimos gracias a Dios de cuidados y se nos concedió el Despacho de Posesión, con que Villa, muy Villa y Viva nuestra Villa.
Sea enhorabuena, y repito a Ustedes, los mismos parabienes, que yo me tomo, pues si a Vosotros como a mí nos toca, igual parte de gozo, en este asunto”.
” Es menester que ese Ayuntamiento entienda que en esta Religión, Casa de Zaragoza, tiene una buena Madre, que mira como propias las cosas de Castelserás y que le pesan más las necesidades de esa pobre Villa que sus propios intereses, y así deja lo propio por lo ajeno, mientras deja lo suyo, por lo más propio, pues siempre esta Comunidad atiende a esa Villa como más propia”.
Dicho préstamo ascendía a 1340 libras, cifra considerable, se grava con un interés del 3,5 por ciento que genera una pensión de47 libras y 18 sueldos jaqueses anuales.
Para garantizar dicho préstamo diez o doce labradores del pueblo cuyos nombres son los siguientes: Joseph Lop, tejedo, Jaime Catalán, mayor, Sebastián Valero, menor, Antonio Exea, Jacinto Valero, menor, Francisco Cortés de Pascual, Miguel Martín, Jaime Catalán,menor. Pedro Matheo menor, , Antonio Calvo, Juan Catalán mayor, Pedro Sodric, Francisco Villar y Bruno Montañés; hipotecan en comunión sus fincas para prestar las fianzas necesarias, todas estas acciones se llevaron a cabo el 4 de Mayo de 1750.
Pese a haberse fallado a favor de Castelserás, todavía no se podía ejecutar la sentencia y en uno de los mensajes que hay entre el Padre Pulido y el Ayuntamiento, el Padre Pulido solicita que se tenga en cuenta a Joseph Ortiz para ocupar la plaza de maestro albéitar, veterinario, que se hallaba vacante en Castelserás.
El 13 de Julio de 1750 el Ayuntamiento nombre a D. Bruno Santapau y a D. Francisco Añón, hijosdalgos y vecinos de Castelserás para que acompañen al Juez Oidor de la Real Audiencia D. Francisco Carrasco que debe poner en ejecución el Privilegio de Villazgo.
Siendo que los gastos eran muchos el Ayuntamiento con fecha 30 de Agosto de 1750 concede un Poder al Padre D. Francisco Roger, residente en la Casa de los Camilos de Madrid, para que actúe en nombre de Castelserás y obtenga el permiso para poder vender vagos, terrenos comunes, y hacer frente al Pago del Villazgo.
De la documentación revisada para este trabajo hay una carta de D. Lorenzo Santayana Murillo, Doctor en Derecho en la que se hace eco del fallecimiento de nuestro protagonista, el Padre Pulido, por noticia remitida por el Secretario del Ayuntamiento de Castelserás D. Felipe Aguilar, que entre otras cosas dice:
“Recibo la carta que esa Ilustre Villa me remite, participándome de la infausta noticia de la muerte del Reverendo Padre D. Lucas Pulido, cuyo golpe es para mí del mayor sentimiento, por el gran cariño que nos profesábamos.”
Falleció el Padre Pulido el 12 de Enero de 1751, mucho se ha especulado sobre su muerte, pero habrá que esperar a que los documentos, si los hay, nos digan la verdad.
Fue enterrado en la Iglesia Parroquial de la localidad en la Vía Sacra y una losa de piedra en el inicio de dicha Vía señalaba su enterramiento, los diferentes avatares que ha sufrido el templo desde entonces nos han impedido saber donde descansan sus restos.
Muerto el Padre Pulido se encargó provisionalmente de los asuntos de Castelserás otro Padre Camilo, el Padre Francisco Roger.
Para terminar esta disertación sobre la relación entre el Padre Pulido y Castelserás es justo anotar que su muerte debió de provocar una cierta conmoción, surgiendo iniciativas que con el paso del tiempo se diluyeron, no obstante con fecha 30 de Enero de 1751 la mayor parte de los vecinos de la localidad declaran en una escritura testificada por el escribiente Felipe Aguilar y Juan Antonio Trullenque lo siguiente:
” Por cuanto el Reverendo Padre Lucas Benito Fernández Pulido, ha tenido muchos desvelos, en seguimiento del Pleito con la ciudad de Alcañiz, sobre confirmación del Real Privilegio de Villazgo, concedido por la Majestad Católica del Rey Nuestro Señor D. Carlos II de buena memoria, hasta la consecución de favorable sentencia.
Siendo precisa la memoria de dicho padre Pulido y permanezca en esta Villa el nombre de su Sagrada Religión de Agonizantes.
Por tanto libre y voluntariamente nos constituimos en fabricarle Casa en el paraje más cómodo, sin que dicha Villa, ni sus Ayuntamientos intervengan ni pongan gasto alguno”.
A tal fin se compró una casa y su corral anejo en el Portal Nuevo y Camino de las Eras Bajas, Calle del Rosario, por el precio de 390 libras al matrimonio formado por Gerónimo Trullenque y Antonia Valero.
Dicha Casa con el paso del tiempo fue alquilada por los Padres Camilos y cobraban un alquiler de 60 libras anuales
El préstamo de la Casa de los Padres Camilos con el paso del tiempo constituye un problema para la Comunidad por los continuos atrasos en su cobranza.
Su cobro requería de cartas y más cartas que los Padres Camilos tienen que dirigir al Ayuntamiento sobre todo al Secretario el Señor D. Juan Bautista Anglés, que era un verdadero confidente con la Casa de los Padres Agonizantes.
Era receptor de toda clase de peticiones; que les pagasen la pensión del Censo, que les reservarán las escurrideras de las tinajillas del Molino de Caeite, que se les mandase orujo para los braseros, que les mandasen pescado del estanque, que apoyasen al Hermano Juan de la Casa que todos los años hacia la Limosna de los granos, después de la cosecha etc.
Se fueron sucediendo los Apoderados de los Padres Camilos en Castelserás, pero ninguno de ellos tuvo la importancia del Padre Pulido, además dicha intervención escapa de este trabajo.
Trabajo que ha sido posible por la documentación aportada por el sacerdote José Orona que la había recibido de D. David Gascón Catalán y su hija Dª Sara, sumada a las informaciones obtenidas en los protocolos de diferentes archivos, histórico provincial de Zaragoza y local de Alcañiz.
La figura del Padre Pulido con los claroscuros que todas personas ofrecen al estar tan alejadas en el tiempo nos ofrece el testimonio del tesón y la entrega a una causa que la anteponía a todas las demás, su amor por Castelserás.
Para siempre quedará en la memoria de los castelseranos.
Julio de 2015- GREGORIO PARICIO PARICIO